Revista Digital Playa de Ákaba

Para llegar a la playa de Ákaba hay que cruzar el desierto, para publicar en Playa de Ákaba solo hay que tener talento

Entrevista con Mónica Sánchez, autora de “Vivir del cuento”

Mónica Sánchez: “Me encantaría poder vivir de contar historias pero, por ahora, me conformo con escribirlas y que los lectores disfruten con su lectura”monica sanchez

Periodista de profesión, Mónica Sánchez asegura que le gusta escribir desde que era muy joven, hasta el punto de que es periodista precisamente por eso, porque le gusta escribir. “Cuando tuve que decidir, hace ya algunos años, a qué quería dedicarme profesionalmente, pensé que siempre iba a ser más satisfactorio trabajar en algo vinculado a mi afición a la escritura que hacerlo en cualquier otra cosa. El periodismo se ajustaba como un guante a esa idea y, además, me permitía satisfacer otra de mis grandes pasiones, la comunicación, por lo que me pareció la opción idónea”.
Escribir ficción y publicar sus creaciones ha sido uno de sus sueños más largamente acariciado, y en los últimos años se ha convertido en realidad. Primero, fue la publicación de cuentos en libros colectivos; después, en 2012, una colección de relatos en solitario, ‘No me des tormento’, de la mano de Lagartos Editores; y ahora, la novela ‘Vivir del cuento’, con Playa de Ákaba. Con esta editorial también ha participado en el primer volumen de Generación Subway Breve, y va a colaborar en otros proyectos colectivos, algunos de los cuales verán la luz a lo largo de 2015, como el segundo volumen de Generación Subway Breve y ‘Donde el mar se hace carbón y otros cuentos sobre Carboneras’.
―’Vivir del cuento’ es su primera novela. ¿Qué ha supuesto para usted su publicación?
―Ha sido una satisfacción enorme para mí. Cuando empecé a escribirla, lo hice como ocurre siempre en estos casos, con ilusión y ganas de que algún día viera la luz, pero también con la certeza de que tenía muchas posibilidades de vivir para siempre en un cajón. El mercado editorial es muy complicado y de difícil acceso si no conoces a nadie, y yo siempre he sido consciente de mis limitaciones en ese sentido. Por eso, el día que recibí un correo electrónico de Noemí Trujillo en el que me decía que Playa de Ákaba iba a publicarla, no podía creerlo. Tuve que leerlo tres veces para cerciorarme de su contenido y de lo que implicaba.
―¿Tardó mucho tiempo en encontrar una editorial que accediera a publicarla?vivir del cuento primera de cubierta
―Creo que he tenido mucha suerte en ese sentido, porque la editorial Playa de Ákaba es la primera a la que envié mi manuscrito. Lo mandé en enero del año pasado, y en agosto fue cuando recibí ese mensaje de correo electrónico de Noemí Trujillo al que me he referido en la pregunta anterior, un mensaje que no voy a olvidar nunca por la intensa emoción que me produjo.
―¿Se planteó en algún momento recurrir a la autoedición?
―La autoedición me parece una opción muy respetable si se quiere publicar un libro, pero yo me decanto más por la vía tradicional de enviar el manuscrito a una editorial en donde un editor profesional valore si esa obra es apta o no para ser publicada. Yo he tenido la suerte de acertar a la primera y realmente no sé qué habría hecho si hubiera tenido que tocar muchas puertas y en todas me hubieran dado calabazas. Es posible que, al final, hubiera recurrido a la autoedición, aunque no puedo saberlo.
―¿Cómo valora el hecho de que haya sido precisamente Playa de Ákaba la editorial que ha publicado este libro?
―Considero un lujo que Playa de Ákaba me haya publicado ‘Vivir del cuento’. Siempre he sido consciente de las dificultades que entraña la publicación de una obra literaria. Por eso, el hecho de que una editorial se haya interesado por mi trabajo me parece una maravillosa recompensa a las muchas horas que he dedicado a escribir esta novela, además de suponer para mí un importante estímulo para continuar escribiendo. Pero, además, que esa editorial sea un sello tan especial como Playa de Ákaba, que está respaldada por un escritor tan reconocido como Lorenzo Silva, y que está generando a su alrededor un proyecto cultural tremendamente interesante, me produce una satisfacción difícil de describir. Nunca dejaré de agradecer a Lorenzo Silva y Noemí Trujillo que hayan publicado ‘Vivir del cuento’ y que me hayan invitado a formar parte de la gran familia de escritores en la que se está convirtiendo Playa de Ákaba.
―¿Prefiere los libros en papel o digitales?
―En este sentido también soy un poco tradicional. Me gusta mucho el papel. De hecho, tengo una biblioteca bastante considerable, que está en permanente evolución porque compro libros a menudo, lo que me genera no pocos problemas de espacio en casa. Pero los libros son mi pasión desde siempre, por lo que no tengo intención de renunciar a ellos. No obstante, aunque me guste sentir el tacto y el olor del papel, encuentro ciertas ventajas en el libro digital, como su comodidad para viajar. Los viajes son otra de mis grandes pasiones, y reconozco que llevar varios libros en un pequeño lector es mucho más cómodo y práctico que arrastrar por el mundo un equipaje con exceso de peso por llevar libros de papel.
―Volviendo a ‘Vivir del cuento?, ¿qué ha querido transmitir a través de esta novela?
―’Vivir del cuento’ contiene varios mensajes claros, aunque el principal se puede resumir en una idea muy sencilla: los celos son los mayores enemigos del amor. ‘Vivir del cuento’ es una especie de alegato contra el egoísmo en el amor, y aspira a transmitir la idea de que el amor, para poder llamarse así, debe ser generoso. Y los celos están a años luz de la generosidad. Ese es el “mensaje” fundamental que transmite esta novela, aunque no es el único.
―Efectivamente, con la lectura de esta novela también se puede llegar a la conclusión de que todos tenemos un lado oscuro.
―Sí, ese es otro de los grandes mensajes de ‘Vivir del cuento’. Todos tenemos en nuestro interior pequeños monstruos que, aunque habitualmente están dormidos, en momentos concretos y empujados por determinadas circunstancias, pueden despertarse y llevarnos a cometer actos execrables, e incluso a matar.
―Háblenos de la protagonista, Aitana Salazar.
―Aitana Salazar es un mujer muy especial, y un personaje al que fui tomando cariño a medida que fui escribiendo, hasta el punto de que, cuando terminé el primer borrador de ‘Vivir del cuento’, ya tenía pensadas dos novelas más en las que ella será la protagonista. Aitana es una mujer de mediana edad, muy brillante en su trabajo, y que con el paso de los años ha adquirido una gran sabiduría vital. A través de este personaje he intentado hacer cierta apología del reinicio, de que nunca es tarde para empezar de nuevo, y también de la independencia femenina, en el sentido de que las mujeres deben tener su espacio, su trabajo, sus aficiones, su entorno social propio…, aunque sean madres, esposas, hijas…
―La estructura de ‘Vivir del cuento’ es bastante atípica, y además, introduce un elemento bastante innovador en la literatura, unas conversaciones a través de una red social.
―Sí, es cierto. ‘Vivir del cuento’ está estructurada de una forma diferente a la de las novelas tradicionales, hasta el punto de que carece de la figura del narrador omnisciente. En ‘Vivir del cuento’ hay tres registros o secciones diferentes que avanzan en paralelo, las conversaciones en Facebook entre la protagonista, Aitana Salazar, y una amiga suya; el diario de una niña que observa con ojos infantiles lo que ocurre a su alrededor, diario que forma parte de la novela que está escribiendo Aitana Salazar; y varios textos periodísticos, cuya función es dar cohesión a la trama y facilitar la comprensión de algunos puntos que podrían no quedar claros si se relataran únicamente a través de las conversaciones de Facebook o el diario de la niña.
―En ‘Vivir del cuento’ se entremezclan sin cesar la realidad y la ficción pero en ningún momento se pierde el hilo argumental. ¿Ha sido complicado escribir una trama tan compleja?
―No ha sido una novela sencilla de escribir precisamente por eso, por las transiciones constantes de la realidad a la ficción. Pero esa no ha sido la mayor dificultad de ‘Vivir del cuento’. Lo más complicado ha sido adecuar el lenguaje cotidiano de las conversaciones entre las dos amigas en una red social para que resultase literario sin ser artificial, y ponerme en la piel de una niña de ocho años, Rocío, que relata en su diario, con su mirada infantil, lo que observa a su alrededor, que no es precisamente infantil.
―¿Cuáles han sido sus fuentes de inspiración para escribir esta novela? ¿Hay una Rocío o una Aitana cerca de usted?
―No, no puedo decir que me haya inspirado en nada ni en nadie en concreto para crear estos personajes. Nunca lo hago cuando escribo o, al menos, no lo he hecho hasta ahora. Con esta novela he pretendido mostrar mi propia visión acerca de temas tan universales como las relaciones de pareja, los amores bien y mal entendidos, los celos y el quebranto que provocan a su alrededor… La inspiración ha partido de muchos sitios y de muchas historias, porque la realidad que nos rodea siempre puede ser fuente de inspiración si se observa detenidamente. Pero no ha habido una única fuente de inspiración, es decir, no ha habido una historia de amor concreta o unos personajes determinados que me hayan servido como fuente de inspiración, sino muchas historias, muchas pequeñeces y muchos personajes. Y de cada uno de ellos he tomado prestado un detalle que, con muchos adornos y mucha literatura, me ha conducido a la creación de esta novela, que en su conjunto poco o nada tiene que ver con la realidad que me rodea.
―’Vivir del cuento’ está en las librerías desde el pasado 3 de febrero. ¿Ha recibido ya alguna valoración sobre ella por parte de algún lector?
―Sí, he recibido algunas valoraciones y debo decir que me siento muy honrada porque, hasta ahora, todas han sido muy positivas. Los lectores que me han hablado de la novela han destacado, sobre todo, que les ha parecido original y diferente, y que les han enganchado desde el principio hasta el final. También ha habido bastantes comentarios elogiosos para el personaje de Rocío, que al parecer ha despertado muchas emociones. Supongo que, en algún momento, llegarán también las críticas negativas porque todos no podemos ser iguales ni tener los mismos gustos. Pero, por ahora, no me puedo quejar. Mi objetivo es que los lectores disfruten con lo que yo escribo y parece que con ‘Vivir del cuento’ lo estoy consiguiendo, por lo que me siento muy halagada y muy agradecida.
―¿Se puede decir que ‘Vivir del cuento’ es una novela dirigida al público femenino?
―Imagino que, a simple vista, puede parecerlo, porque estamos imbuidos por la idea de que las historias de amor gustan sobre todo a las mujeres, porque la protagonista es una mujer, porque yo soy mujer y, en cierto sentido, se tiende a pensar que las escritoras nos dirigimos preferentemente a las mujeres… Yo no he pretendido hacer una novela exclusivamente para mujeres, porque creo que los sentimientos nos interesan a todos, hombres y mujeres por igual, aunque sí suponía mientras la estaba escribiendo que podría gustar más a las lectoras que a los lectores. Pero, curiosamente, entre esas valoraciones positivas a las que me he referido anteriormente, hay bastantes de hombres, por lo que ya no tengo tan claro que vayan a ser las lectoras las que más la disfruten. Por ahora, se puede decir que está gustando a tantos hombres como mujeres, lo cual supone una gran satisfacción para mí porque, cuando me siento a escribir, no lo hago pensando en el género de las personas que van a leer lo que yo escribo.
―¿Cuáles son sus proyectos más inmediatos?
―Como ya he dicho anteriormente, Aitana Salazar va a ser la protagonista de otras dos novelas que conformarán una trilogía junto a ‘Vivir del cuento’. Esas dos novelas son los grandes proyectos literarios en los que estoy trabajando en este momento. Además, tengo intención de participar en algunas iniciativas colectivas de Playa de Ákaba, que verán la luz a lo largo de este año y del que viene. Una de ellas es el segundo volumen de Generación Subway Breve, una obra muy interesante, en cuya primera entrega también participé, y en la que tuve el honor de compartir páginas con un grupo de grandes autores. Y al margen de todo esto, mi otro gran reto es mantener activo mi blog, lawebdevivirdelcuento.com, en donde intento informar todo lo puntualmente que puedo acerca de mi actividad literaria.
―’Vivir del cuento’ es el título de su novela y también de la novela de su protagonista. Pero no hace referencia a lo que podríamos pensar, es decir, a vivir sin dar golpe, sino a vivir de contar cuentos, de la literatura. ¿Le gustaría poder vivir algún día de contar cuentos, como le ocurre a Aitana Salazar?
―Por supuesto. Me encantaría poder vivir de contar historias pero, por ahora, me conformo con seguir escribiéndolas y que los lectores disfruten con su lectura.

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Esta entrada fue publicada en 19 marzo, 2015 por en Nuestros autores y etiquetada con , , , .
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