Revista Digital Playa de Ákaba

Para llegar a la playa de Ákaba hay que cruzar el desierto, para publicar en Playa de Ákaba solo hay que tener talento

Entrevista a María José López Magán, autora de ‘Transumĕre’

Con esta novela ha ganado este año el II Certamen ‘Mujer al Viento’, organizado por la editorial Playa de Ákaba y el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz. El domingo 29/05/2016 la ha firmado en la Feria del Libro de Madrid 2016, en la caseta 13 (Asociación Española de Esclerosis Lateral Amiotrófica).

“Hay un pequeño homenaje a muchas mujeres que me han rodeado, que han pasado dramas muy duros como muertes de hijos, y existe ese apoyo solidario. Me apetecía hacer ese reconocimiento a esas mujeres normales y corrientes, pero que son sostén de muchas cosas”.


portadatransumereMaría José López Magán (Navalucillos, Toledo) vive en Madrid y es miembro de la ONG Acción en Red, de la Asociación de Vecinos Meseta de Orcasitas, así como del grupo L’Orcasitas Teatro. Ha escrito cuentos como ‘Brevísimo tratado de transmutación‘, ‘La excepción‘ y ‘Otra historia de amor‘, obras de teatro como ‘El gran papel de Isabelina‘ o ‘Teníamos un plan‘.

-Cuéntanos el argumento principal de esta novela. ¿De qué trata?

Yo lo que quería era mezclar dos historias diferentes, pero paralelas. Es la historia de dos mujeres antes una crisis y su entorno. Cómo se comportan ante la crisis en el entorno en el que viven. Una parte (la de Amelia) transcurre en la época moderna (década de los 2000) y la otra parte (la de Ashid) en el siglo VI a. de C.

-Una parte trata sobre Amelia, una mujer joven a la que el oncólogo le comunica que padece un cáncer de mama y que tiene que someterse a un tratamiento. Y la otra parte trata sobre Ashid, que es una curandera y oráculo de la civilización de los tartessos que no se enfrenta a su propia muerte, sino a la de su civilización. ¿De qué manera te planteaste unir dos tiempos tan distintos?

Yo quería hacer realmente una novela de aventuras y sobre realismo mágico. Me gusta, en las cosas cotidianas, encontrar la magia. Entonces vi un reportaje, que la historia de los tartessos no está lo suficientemente estudiada o conocida públicamente al nivel de la calle. Y me gustó cómo habían desaparecido, empecé a indagar y vi que había poblados que habían abandonado sin signos de violencia, es como si la gente se hubiera marchado del lugar sin más, ¿no?

Entonces, para no hacer una novela histórica e introducir la parte de la magia, tenia que hacerla (la novela) actual, traerlo a mi tiempo actual, que es el que más conozco, y poder manejar ese tiempo más fácilmente. Y llegar a la magia a través de la enfermedad de Amelia o de la medicina. Por eso utilicé ese recurso para intentar conectar con esa parte mágica sin que rechinara, sino que quedara creíble.

mariajoselopezmagan-Teniendo en cuenta que en la Península Ibérica ha habido varias civilizaciones y pueblos (romanos, visigodos, musulmanes, cartagineses…), ¿por qué los tartessos y no cualquier otro?

Por casualidad. Porque empecé a leer sobre el tema y vi que es (una civilización) muy poco conocida cuando a nivel más intelectual, digamos, es como un mito. Hay incluso quien habla de una posible civilización atlántica, sobre la Atlántida. Es un mito que se ha ido transmitiendo por griegos, por romanos… Ha ido pasando como una civilización que, incluso se suponía que no había existido, tipo Troya. Y ahora ya no, ahora ya sí que hay evidencias de que sí fue una civilización.

Me interesaba hacerlo a nivel común, participar en una historia común. Pero, además, cuando empiezo a documentarme me doy cuenta de que, efectivamente, toda la Península Ibérica había estado llena de multitud de pueblos: de vacceos, de astures, de galaicos… Hay muchos pueblos que los hemos estudiado como los celtíberos en una unidad que no existía. Eso me interesó también, que no existiera esa uniformidad.

-Son dos mujeres que se enfrentan a la muerte. ¿De qué manera vive Amelia al cáncer que padece y cómo se enfrenta a él?

Aceptándolo. Aceptando que tiene una enfermedad y que se tiene que curar. O que, incluso, si llega la muerte, llega la muerte. Pero sobre todo aceptando que hay una realidad que tiene que compartir. Hay momentos en los que se desespera porque el tratamiento es duro, pero fundamentalmente aceptando que hay una realidad en su vida a la que tiene que hacer frente.

-Ella misma pide a sus familiares y amigos más cercanos que no la traten con condescendencia. Tiene cáncer pero es una mujer libre e independiente, y quiere enfrentarse a él a su manera, sin que la agobien. ¿Por qué elegiste este tipo de personalidad, querías transmitir un mensaje sobre cómo las mujeres deben afrontar el cáncer de mama?

Me gustaba la idea de presentarla como una mujer con una enfermedad, no una enferma. Es una mujer que temporalmente tiene una enfermedad, no un estigma de por vida. Has tenido una enfermedad en un momento dado, se acabó. Como quien tiene anginas, quitando las diferencias por la gravedad del asunto, pero una vez que se ha superado es una mujer que ha pasado una enfermedad, no una enferma de por vida. Me apetecía enfrentarme desde esa perspectiva a la enfermedad.

-Por otra parte, ¿cómo se enfrenta Ashid al posible final de su civilización?

Pues yo creo que también aceptándolo. Creo que las dos tienen esa misma misión: aceptan lo que hay e intentan salir de la mejor manera posible. Son mujeres débiles y fuertes, con esa debilidad y esa vulnerabilidad que todos tenemos, pero a la vez con la fortaleza de la gente común. La gente tiene grandes dramas y vive su vida con normalidad. Entonces, he intentado que lo viviera también: intentando hacer ver a los demás que su civilización se podría acabar y que habría que intentar guardar cosas de la mejor manera posible.

Yo creo que la mejor manera de enfrentarse a cualquier problema es aceptarlo primero. A partir de ahí, encontrar una solución.

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-‘Mujer al Viento’ es un certamen literario convocado sólo para mujeres. Las dos protagonistas de Transumĕre son dos mujeres. ¿Cuál es la relación de Amelia con los hombres y cómo es la relación tan especial que tiene Ashid con Argantonio?

La de compañeros. No estar ni por encima ni por debajo, sino la de compañeros. Las dos tienen un compañero primero y después lo cambian, todo el tiempo he ido haciéndolo paralelo. Y cambian sin dramas. El amor es importante en la vida, pero no por eso se deja de vivir. No si no se tiene (amor) no se tiene vida propia. Ellas tienen su vida propia y en un momento ese compañero cambia sin grandes tragedias, sin rasgarse las vestiduras.

De hecho, ellas en su vida tienen un problema más importante que el cambio de pareja. También eso está un poco pensado, no me apetecía hacer una mujer vulnerable a la falta de un hombre. El hombre es un compañero y si hay que cambiar de compañero porque es necesario, porque la convivencia no es buena, pues se cambia sin grandes dramas.

-¿Qué es lo que esperas que los lectores sientan cuando lean esta novela?

Fundamentalmente, que se diviertan. No pretendo dar lecciones a nadie. Yo he padecido un cáncer de mama, pero tampoco quiero decirle a nadie que esto es fácil. Es una historia con la que me apetece que la gente se divierta, me apetece que vea que lo que unas veces está arriba otras veces está abajo. Es un poco el giro de la vida. He intentado hacer una novela para la diversión.

Y sí hay un pequeño homenaje a muchas mujeres que me han rodeado, que han pasado dramas muy duros como muertes de hijos, y existe ese apoyo solidario. (Las dos protagonistas) tienen sus amigas, tienen una base fuerte y sólida en sus amigas. Y sus amigas las ayudan a ir superando diferentes fases. Me apetecía hacer ese reconocimiento a esas mujeres normales y corrientes, pero que son sostén de muchas cosas.

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